Jess

Solo pasaron pocos días de conocernos y ya estábamos en la búsqueda de encontrar eventos para poder presentarnos y que la gente nos conociera.

Iniciamos con presentaciones pequeñas, en ellas aprendimos a conectarnos con el público, además conocimos a gente que hasta la fecha nos sigue apoyando.

Estábamos súper emocionados con cada presentación y nos imaginábamos tocando en un escenario enorme, lleno de personas disfrutando de Ártico y ese sueño no tardo en realizarse.

Sam se enteró de que habría un evento grande en Jalpa de Cánovas y vimos una oportunidad para estar ahí, así que no tardamos en buscar quien organizaba dicho evento para darle nuestra propuesta y fue en ese momento que conocimos a Pablo Martínez y Heriberto Medrano directores de Proimmagen, quienes tras varios intentos por llamar su atención, pudimos conseguir que accedieran a nuestra petición para poder tocar en su evento junto con otros artistas que ya estaban programados.

Era increíble saber que estaríamos participando pero, también los nervios invadían nuestra mente, teníamos miedo de quedar mal, de que se nos olvidaran las canciones. Y con tanto público que nos estaría viendo era lógico que estuviéramos algo nerviosos pero, se llegó el día, aún lo recuerdo bien.

Llegamos puntuales y con nuestra mejor sonrisa puesta, esperando que llegara el momento de subir al escenario. Sentía que las horas se volvían eternas y veía como la gente desde temprano empezó a llegar para tener el mejor lugar y disfrutar del evento.

Por fin llegó el momento, caminamos por una alfombra roja y los espectadores nos veían, quizá preguntándose quienes éramos nosotros, las cámaras nos enfocaban y mis manos sudaban jajaja, pero mis compañeros y su sonrisa me mantuvieron tranquila para mostrarme segura.

Estando en el escenario comenzó el show y fue el momento mágico, el público aplaudía y coreaba nuestras canciones, yo emocionada volteaba a ver la reacción de la gente y no quería dejar de tocar.

Vi también a mis compañeros emocionados, Sam cantaba y no dejaba de brincar, Arturo tocaba su guitarra tan genial, Brandon en la batería no dejaba de lucirse y AB lo decía todo con una sonrisa.

En ese momento nos dimos cuenta de que la música seria nuestra pasión.