Como saben queridos lectores el pasado sábado 4, fue sábado santo o sábado de gloria; siguiendo con algunas tradiciones que no son positivas, en tiempos de abundancia, los infantes y adolescentes, solían aventar globos con agua para celebrar el día, gracias a una conciencia creciente, esa mala costumbre se está evitando.
O al menos eso se intenta, con anuncios y publicaciones al respecto, con mucha frustración se ve que hay zonas en el municipio que de esa inocente actividad, se ha derivado en una cruel y vandálica conducta, que tienen como blanco de ataque a vehículos que circulan por el lugar, totalmente reprobable y merecedor de sanciones administrativas por lo menos.
Tras repetirse este año estos actos de ataque a unidades de transporte, la autoridad municipal, anunció la suspensión del servicio, debido a las agresiones a las unidades con piedras y huevos por personas no identificadas. El anuncio se puede revisar en las redes del municipio, además de anunciar se tomaran precauciones y reportar al 911 cualquier situación que lo ameritara.
Lo anterior nos lleva a un par de reflexiones: la primera que en esos temas de avisar a la ciudadanía el suspender un servicio público de transporte y salvaguardar la integridad de unidades y usuarios si se da la información necesaria por nuestra seguridad “aparentemente”, ya que constantemente se deja de informar de hechos relevantes y de trascendencia cuando hay verdadera incertidumbre por la falta de comunicación sobre situaciones que atañen directamente a la seguridad de nuestra ciudad.
La segunda: tenemos una policía tan poco respetada que es incapaz de persuadir y disuadir a los vándalos que cometen estas faltas en las colonias a manera de juego, es decir dentro de la capacitación de la corporación no se cuentan con elementos capacitados para hacer las acciones necesarias para dispersar a unos chicos que a manera de turba agreden unidades y hacer respetarlas.
Ni con las más altas certificaciones con las que la Secretaría de Seguridad aspira contar, logran hacer que los elementos sepan responder ante estas situaciones y ejercer acciones para prevenir los delitos, disuadir la comisión de hechos vandálicos, las campañas de evitar el desperdicio de agua no sirven de nada y la reacción policial deja mucho que desear. Para concluir la falta de control permite doblar las manos de las autoridades responsables del servicio público de trasporte, lo anterior no deja duda que no hay respuesta efectiva pese al patrullaje preventivo de las zonas ya identificadas con esta problemática ni las cámaras de vigilancia.
En esta reflexión, se puede concluir que la política de encerrarse y evitar los riegos a costa de nuestra libertad, es la primer alternativa de la autoridad; lejos de establecer el orden, se repliegan y piden de la ciudadanía el resguardo en casa.
Por cierto, cerramos la última semana vacacional es decir semana de pascua, lamentablemente con un registro alarmante de ataques violentos en diferentes horas del día, violencia que no distingue género ni edades, el total hasta el pasado viernes es de 5 personas privadas de la vida, mientras la ciudadanía espera que la violencia de tregua, las autoridades responsables de seguridad ahora sí guardan silencio.
¿Usted qué opina?
Saludos y excelnte día.


