¿Cómo es saber que el hombre que te enseñó a andar en bicicleta también ordenó asesinatos? Esa pregunta ha obsesionado a las hijas de los capos de la mafia por años.

El mundo literario y cinematográfico se llenó de asombro con la noticia de que, para el 2027, se publicará ‘Connie’, la nueva novela de la saga de mafiosos más famosa de la ficción: los Corleone, protagonistas de ‘El Padrino’. Esta será protagonizada por la única mujer que tuvo el capo Vito.

Tras la muerte de su autor, Mario Puzo, en 1999, será la autora italiana Adriana Trigiani quien escriba las andanzas de la descendiente de la famosa familia del crimen, planteando cómo es ser una joven que crece entre criminales.

Desde que se publicó ‘El Padrino’, surgió la pregunta respecto a si Puzo se había inspirado en hechos reales o si todo era producto de su fértil imaginación. La respuesta es tanto un “sí” como un “no”, pues el autor sí se inspiró en lo que veía en las calles de Nueva York, pero también incluyó mucho de su ingenio.

Al margen de la famosa saga gangsteril, hay casos de hijas de mafiosos que han contado sus vidas e incluso, han publicado libros, narrando lo duro y desconcertante que puede ser tener por progenitor a un temible capo.

Vincent Gigante fue el jefe de la familia criminal Genovese durante los ochenta. Tuvo a una hija, Rita, quien contó su vida como parte de una familia delincuencial.

Desde niña, Rita vivió una infancia feliz. Su padre la quiso mantener alejada de sus negocios, por lo que creció en un ambiente ameno, en que le regalaban conejitos de chocolate en Pascua y la mimaban.

Una tarde, jugó a esconderse debajo de la mesa del comedor. Era lo que haría cualquier pequeña en una aburrida reunión de ‘grandes’. Sin embargo, todo cambió cuando escuchó que golpeaban a un hombre y lo arrojaban al suelo. Ella vio cómo la bota de su padre le pisoteaba la cabeza al tipo hasta que, después de muchos gritos y jadeos, se silenció para siempre.

En su libro, ‘The Godfather’s daughter’ recuerda que se volvió enfermiza y con problemas como trastorno obsesivo compulsivo. Siempre supo que algo no andaba bien, como una ocasión en que unos hombres llegaron a casa de su abuela para besar la mano de su padre, agachar la cabeza y hablar entre susurros.

Tras la muerte de Vincent en 2005, Rita Gigante reconoció que por fin, después de años de rencores, perdonó a su padre.

La crianza de la mafia

Otro caso muy conocido es el de Sandra Lansky, hija de uno de los más tristemente célebres mafiosos en la historia de Estados Unidos: Meyer Lansky, quien uso su brillante inteligencia financiera para convertirse en el genio económico del crimen.

En su libro, ‘Daughter of the King: Growing Up in Gangland’, Sandra, quien murió en 2023, creció en un ambiente lleno de privilegios, donde incluso la visitaba a su casa el mismísimo Frank Sinatra, pero también otros mafiosos como Bugsy Siegel o Lucky Luciano. Mientras que el imperio criminal de su padre se extendía de Las Vegas a La Habana, ella crecía sin sospechar que el hombre que le dio la vida tenía control del bajo mundo.

En una ocasión, Sandra recordó que su padre la llevó a ver una obra de teatro, y para que se sintiera cómoda, compró todos los boletos para que Meyer y Sandra disfrutasen el espectáculo con absoluta comodidad.

Pese a que todos los amigos y cómplices de Lansky terminaron asesinados o en la cárcel, Meyer fue tan astuto que únicamente se le acusó por organizar apuestas ilegales y estuvo en prisión una sola vez. Murió libre, en su casa en Miami, en 1983. Sandra, por su parte, se casó, tuvo dos hijos y un nieto, alejada de los turbios negocios de su padre.

Volviendo al tema de la futura publicación de la novela ‘Connie’, lo cierto es que, aunque no se ha hablado de manera formal de una versión audiovisual ni de traducciones a otros idiomas, es un hecho que muchos fans querremos leerla, y esa, como dice la famosa frase, “es una oferta que no se podrá rechazar”.