Nuestra generación atestigua un cambio exponencial en el tema de movilidad humana, nos tocó ver “el camión de Lalo” en la calle Aceves Barajas si querías ir a Purísima, los servicios de los Azules en la central vieja si el destino era León, o como sigue siendo los del triángulo que van a algunas comunidades.
De siempre, el registro de vehículos de motor por persona, es mayor en nuestro municipio, que el que se tiene incluso en León y Celaya; con las necesidades de un traslado que no ha garantizado por muchos años el servicio de transporte de ruta fija, que inició por los años de 1986, con la línea de Ricardo Méndez, se empezó a hacer muy popular, lo que sin duda hoy es todo un reto, el uso de motocicleta.
De pronto, hay una gran oferta de este tipo de vehículos, con esquemas de financiamiento, que hacen accesible su adquisición, con la importación de unidades eléctricas, ya sean motonetas o patines, el flujo de unidades circulando por nuestras mismas calles, es exponencial.
El pasado 26 de junio se aprobaron varias reformas en el Congreso del Estado, que tienen que ver con la Ley de Movilidad y al Código Fiscal del Estado precisamente para regular este tema; se generará otro padrón de motocicletas para conocer quienes son los propietarios, las multas y cambios de propietarios es decir un historial, también se tendrá registrados a todos los comerciantes de motocicletas, es decir negocios que venden motos, quienes tendrán que reportar a la autoridad a quién le venden motos mediante la CURP.
Además, y quizás lo que provocará un mayor conflicto, se aprobó en las reformas, que los motociclistas deberán llevar o portar en el casco, el número de placa de la unidad que conducen, es decir llevar una calcomanía o pegote con el número de placa en la parte posterior del casco, las cuales deberán ser las que entregará el SATEG, el Sistema de Administración Tributaria para el Estado de Guanajuato, para llevar el control y registro.
En la exposición de motivos, los legisladores locales, señalan la necesidad de aportar elementos a las corporaciones policiacas y de procuración de justicia, para combatir la inseguridad, sin embargo, la aplicación de estas medidas, por si no fueran suficientes los trámites, requisitos, y obligaciones de los motociclistas, vendrán a complicar más el cumplimiento de las normas. El argumento es la Seguridad, pero de la opinión ciudadana se sabe poco, si se registró la participación de las Asociaciones de Motociclistas de Motoclubes y comerciantes de motos, o de la ciudadanía en general.
Recordemos que en la administración pasada aplicaron un programa de moto movilidad segura, con un gran despliegue de promoción, quizás de los programas más difundidos; el esquema de aplicación del programa, contemplaba un periodo de gracia para la aplicación de multas de cortesía y posteriormente el estricto cumplimiento del reglamento, lo que se inició y se veía un mayor número de personas cumplidas, pero muy pronto llegó el proceso electoral, y al final todo quedó en el olvido.
Lo decía al inicio, es todo un reto, en la ciudad vemos un bajo cumplimiento y resistencia a hacerlo, todos los días vemos operativos para el control de uso de casco y portar la placa, y siempre se reprocha a la autoridad por que multa, sin considerar que “en un ratito”, “iba solo a la esquina”, se puede registrar un fatal accidente.
Debemos de hacer conciencia de que la mayor responsabilidad de un propietario y conductor de una motocicleta es cuidar de su integridad, y esto pasa por el cumplimiento estricto del reglamento, en la conducción y el uso de elementos de protección.
En gran medida la solución de la problemática de vialidad está en el volante o manubrios de todos nosotros. ¿Qué piensa usted, amable lector, las reformas podrán disminuir nuestros problemas?
Excelente día.