Este 2026 se cumplen exactamente 10 años de la operación ‘Cisne Negro’, el desplegado de seguridad organizado por la Armada de México para recapturar a Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán. Como era de esperarse, han surgido todo tipo de productos audiovisuales que profundizan sobre lo ocurrido.

Aunque no lo parezca, una arista que no se aborda es el nombre del operativo, y tiene que ver con la excentricidad del crimen organizado para tener mascotas exóticas o fuera de lo común. Precisamente, el nombre de la operación para atrapar al criminal fue debido a que  las autoridades encontraron animales exóticos, incluidos unos cisnes negros. Esta no es la primera vez que criminales tienen mascotas así.

Desde noviembre de 2015, las autoridades confiscaron guacamayas, caballos y aves exóticas. Estas fueron enviadas  a la Unidad de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre y tambiñen a ‘Mundo Zafari’, ubicada en Culiacán.

Esto implica un problema sumamente serio, pues en primer lugar, algunas de estas especies son protegidas, y en otro, no pueden ser soltadas en la vida silvestre. Se trata de uno de los muchos daños colaterales del crimen.

Aunque no lo parezca, en más de una ocasión los miembros del crimen organizado han tenido mascotas o se les ha vinculado con animales. Uno de los casos más famosos fue Al Capone, quien tenía un cariño particular hacia los perros. Incluso, parte de su imperio criminal se enfocaba en las carreras de galgos. Por otro lado, era un gran entusiasta de la raza Boston Terrier, y tuvo varios ejemplares de pedigrí.

La cultura popular nos ha hecho ver al jefe criminal o al terrorista sentados, con su pose displisciente, mientras acarician a un gato. No pueden faltar personajes como Ernest Blofeld en la saga de James Bond, la propia Gatúbela o incluso, Don Vito Corleone en los primeros minutos de ‘El Padrino’. Aunque los felinos domésticos no son muy comunes para los criminales occidentales, en Rusia los Vor v Zakone (los ladrones en la ley del crimen organizado ruso y de las prisiones de la entonces época soviética) los tatuajes de gatos tienen un simbolismo muy claro y especial que los identifica como parte de su gremio delictivo.

LOS HIPOPÓTAMOS

Sin embargo, el caso más popular de un miembro del crimen organizado es el del narcotraficante Pablo Escobar y sus hipopótamos.

En los ochenta, el lìder del Cártel de Medellín adquirió cuatro hipopótamos (un macho y tres hembras) para su zoológico privado en la Hacienda Nápoles, pero tras su muerte, los animales se multiplicaron, creando un desequilibrio ecológico en Colombia, del que el país no se ha respuesto hasta el día de hoy.

Las noticias sobre animales exóticos del narco son más comunes de lo que parecen. Prueba de ello fue lo ocurrido en 2022 en Texcaltitlán, Estado de México, cuando tras un enfrentamiento armado murió un mono araña vestido con chaleco y ropa de camuflaje. El primate pertenecía a un miembro de la Familia Michoacana.

Otros felinos, como leones, panteras y tigres, han sido de las ‘mascotas’ favoritas de los narcotraficantes mexicanos, representando un clarísimo símbolo de poder y estatus… y otros fines mucho más macabros.

De acuerdo con información del Departamento de Justicia de Estados Unidos y reportes de la DEA, los ‘Chapitos’ tenían tigres a los que arrojaban a sus rivales. En ocasiones las víctimas estaban muertas, pero también, era factible que estuvieran con vida.

Édgar Valdez Villarreal, conocido en el bajo mundo como “La Barbie”, tampoco se quedaría atrás, pues en su rancho “El Paraíso”, ubicado en Atlacholoaya, Morelos se encontraron animales como gorilas, cebras, venados y un león. Además, regalaba caballos pura sangre a sus aliados, como Beltrán Leyva. De la misma forma, Heriberto Lazcano Lazcano tenía también tigres y leones que, además de ser un símbolo de estatus entre sus iguales, les arrojaba sus rivales o agentes especiales.