El Congreso del Estado de Guanajuato aprobó las reformas al Código Civil para el Estado de Guanajuato, en materia de matrimonio.
Con estas modificaciones se precisa que el matrimonio es la unión libre de dos personas, que tiene como objeto realizar una comunidad de vida, en la que los cónyuges se procuran respeto, igualdad y ayuda mutua. Además, se ajusta en el cuerpo normativo lo relativo al marido y la mujer por personas cónyuges.
Al hacer uso de la voz, la diputada María Eugenia García Oliveros manifestó que el dictamen conlleva homologar la normativa local con la interpretación de la Suprema Corte de Justicia y con los criterios de convencionalidad internacional, al ampliar las oportunidades de felicidad para seres humanos con la sustitución del término hombre y mujer por personas.
Agregó que durante años un sector de la sociedad ha vivido bajo la sombra de la humillación, derechos ignorados, dignidad ofendida, identidad negada y con libertad reprimida, al invalidarse su forma de amar y la manera en la que formaban una familia, además de que los derechos conquistados son un reconocimiento a la valentía de colectivos y personas de la diversidad sexual y de género.
Finalmente, la legisladora externó la necesidad de reflexionar para lograr un ahorro de sufrimiento para sus miembros, junto a que los cambios no debilitan la institución del matrimonio, sino que se fortalece para permitir que más personas aspiren a ello y que se ordenen sus vidas bajo las normas de respeto, igualdad y ayuda mutua.
En su oportunidad, el congresista Sergio Alejandro Contreras Guerrero externó como una injusticia para la situación que enfrentan las personas de la diversidad sexual y de género al querer ejercer sus derechos con normalidad, en el que es absurdo pensar que la representación otorgada a las personas diputadas es para imponer creencias personales respecto a lo que es moral o correcto socialmente.
El legislador precisó que es la realidad la que tiene que verse reflejada en el marco legal que se conforma de diversas manifestaciones de amor, donde la Suprema Corte de Justicia de la Nación clarificó que las relaciones en las que entablan las parejas del mismo sexo pueden adecuarse perfectamente a los fundamentos actuales de la institución matrimonial y a los de la familiar.
Concluyó diciendo que es injustificada y discriminatoria la exclusión de las personas de la diversidad sexual y de género del matrimonio por ofender su dignidad como personal y su integridad, en el que no se puede prevalecer la etimología de una palabra sobre los derechos de cualquier persona.
La legisladora Sandra Alicia Pedroza Orozco manifestó que, con este dictamen, Guanajuato está saldando una de las deudas que tiene en materia de derechos humanos.
Resaltó que venían a hacer política distinta, a romper inercias, prejuicios y a demostrar que en el Congreso sí es posible ponerse del lado correcto de la historia; que no venían a repetir los prejuicios del pasado sino a garantizar los derechos que el presente exige.
Asimismo, dijo que la aprobación del matrimonio igualitario en la ley no era un mero trámite, un acto simbólico y tampoco una concesión, sino el mensaje y prueba de que en Guanajuato amar a quienes queramos, sin importar su sexo, tiene que ser un derecho para todas las personas sin discriminación alguna.
Finalmente, indicó que la ley no puede ser un muro, tiene que ser una puerta abierta hacia la igualdad y que el dictamen era más que un voto, era un compromiso con la libertad, con la dignidad, con el presente y con el futuro.
Asimismo, el diputado Rodrigo González Zaragoza respaldó el dictamen al subrayar que el amor se debe traducir en protección, igualdad y progresividad de derechos; que la Constitución debe servir al ciudadano y no al revés.
El dictamen fue aprobado por mayoría de votos.