Hace más de 50 años, en estas fechas, no se hablaba de otro tema que no fuera el asesinato del presidente de Estados Unidos, John F. Kennedy, que ocurrió un 22 de noviembre de 1963 a manos de Lee Harvey Oswald, quien a su vez moriría un día como hoy.

Mucho se ha escrito y filmado sobre el tema, y actualmente sigue en discusión si el perpetrador del magnicidio actuó solo o fue parte de un complot para acabar con el político. Más allá de toda la polémica, uno de los muchos enfoques que existen es el papel que tuvo nuestro país para armar el rompecabezas del crimen, pues dos meses antes de matar a Kennedy, Oswald visitó México.

Esta es una reconstrucción de los hechos, de acuerdo a información de los National Archives y los documentos de la CIA ya desclasificados y disponibles al público.

Nacido en Nueva Orleans, el 18 de octubre de 1939, Oswald fue un niño retraído y de carácter temperamental. Desde los 15 años leía de forma voraz, y se identificó como alguien de ideas marxistas. Con el paso de los años viajó a la Unión de las Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) donde radicó un tiempo y conoció a Marina Prusakova, con quien se casó para volver a Estados Unidos en 1962. Fue un hecho públicamente conocido que odiaba al capitalismo y la sociedad de Estados Unidos de Norteamérica.

El 27 de septiembre de 1963 Oswald toma un camión en Houston, Texas que lo lleva a Nuevo Laredo. Una vez en México, llega hasta la ahora CDMX.

El futuro asesino del presidente conocería un Distrito Federal lleno de cambios, pero también de vida: en julio de aquel año Kennedy había visitado el país, y en febrero se realizó la primera transmisión de TV a color por canal 5. Una de las canciones de moda era ‘La media vuelta’ de José Alfredo Jiménez. Lee Harvey se hospeda en el hotel Comercio, en la colonia Buenavista.

¿A qué venía Oswald a México? Su objetivo era obtener una visa cubana para entrar de nuevo en la URSS, muchos biógrafos suponen que su plan era viajar a Rusia después de asesinar a Kennedy. Pero no abundan más detalles concretos.

GUERRA FRÍA

Pero a Oswald no le dieron el documento que tanto anhelaba. En su estancia, conoció a Silvia Tirado, secretaria de la Embajada Cubana que en aquel entonces tenía 26 años.

El 23 de noviembre, un día después del asesinato de Kennedy, Silvia sería detenida e interrogada, pero las autoridades no lograron conseguir nada información sustancial.

Durante los últimos días de septiembre y el primero de octubre en que Oswald radicó en México, recorrió la UNAM, donde pretendió simpatizar con estudiantes socialistas para ver si intercedían por él y le otorgaban la visa, y fue a una fiesta organizada por el cuñado de Silvia, donde había varios intelectuales mexicanos afines a ideologías de izquierda, entre quienes se encontraba Elena Garro, esposa de Octavio Paz.

El futuro magnicida estuvo entre las embajadas de Cuba y la URSS, posiblemente en contacto con agentes de la KGB. Lo cierto fue que Lee Harvey rogó por la visa, asegurando que el FBI andaba tras sus pasos.

Años después, los documentos de la CIA y el FBI se hicieron públicos, confirmando la visita de Lee Harvey Oswald a nuestro país. El martes 1 de octubre Oswald toma un camión y regresa a Estados Unidos. Tan solo un mes después, cambiaría el curso de la historia del siglo XX asesinando a John F. Kennedy con un rifle Mannlicher-Carcano.

Como ya todos sabemos, el criminal fue detenido, capturado e interrogado.

Un día como hoy, 24 de noviembre, pero de 1963, Oswald es asesinado por Jack Ruby, quien se consideraba admirador de Kennedy. Esto ha arrancado sospechas hasta el día de hoy respecto a teorías de la conspiración. Todas ellas siguen abiertas y sujetas a debate. Lo estuvieron en 1963 en círculos políticos y académicos, y lo están hoy en día en podcasts y canales de Youtube… y seguramente, seguirán estándolo por siempre.