De entre la inmensa cantidad de casos sobre asesinos seriales, quizá uno de los más aterradores es el de Ed Gein, conocido como ‘El carnicero de Plainfield’. Lo que hizo trascendió fronteras de la realidad y la ficción, inspirando muchas películas y series muy famosas.

La historia arranca un 27 de agosto de 1906, cuando viene al mundo Edward Theodore Gein. Parecía un niño como cualquier otro, pero crecería en un clima de violencia doméstica a causa de su madre, una mujer represora, fanática religiosa y dominante, que controlaba a su esposo y a sus dos hijos.

Se cree que su hermano mayor, Henry Gein, fue la primera víctima de Edward. Un 16 de mayo de 1944 ocurre un incendio en un sembradío, por lo que el ya adolescente Ed da aviso a las autoridades. Los forenses encontraron el cuerpo de Henry, con una herida en el cráneo. Aunque no hubo manera de confirmarlo, era casi obvio que fue Edward quien lo mató de un golpe.

En 1945 su madre muere, dejando a Ed completamente solo y con un estado mental que cada vez se iba haciendo más grave.

Ed se dedicaba a revisar las esquelas de los periódicos y checar que mujeres habían muerto recientemente. Después, iba por las noches a los cementerios y desenterraba los cuerpos, desollándolos. Poco a poco se iba haciendo una colección de entrañas humanas.

En 1954 desapareció la encargada de la taberna del pueblo, Mary Hogan.

El 16 de noviembre de 1957 es cuando todo se sale de control. Ese día, Ed Gein llega a la ferretería de Bernice Worden, donde finge que va a comprar anticongelante y luego a probar un rifle. Es cuando toma a la mujer desprevenida y le dispara, para llevarse el cadáver a su granja en su coche.

Con el fin de tener registro de todos los clientes, Bernice escribió el nombre del asesino en su libro de contabilidad, por lo que a la policía no le fue nada difícil dar con la pista, así que llegaron a su granja.

Lo peor fue que hallaron el cadáver de Bernice colgado de los tobillos, abierto en canal y decapitado.

La policía descubrió que había matado a ambas mujeres de un balazo. Lo detuvieron. El hombre había exhumado al menos nueve tumbas.

Había cráneos a los que Ed les había quitado la quijada, con el fin de que sirvieran como tazones. Pantallas de lámparas y muebles forrados con piel humana. También, usaba huesos humanos para “adornar” los postes de su cama. Además, encontraron un costal con la cara de Mary Hogan, que Ed había arrancado y se ponía como máscara. El hombre se hizo un vestido de verdadera piel humana.

Ed fue enviado al Hospital psiquiátrico de Wapun, Wisconsin. Murió el 26 de julio de 1984, a los 77 años de edad.

EN CINE Y LITERATURA

La más reciente encarnación de este criminal aparecerá en la serie biográfica “Monster: the Ed Gein story”, que se estrena el próximo 3 de octubre, de Ryan Murphy, mismo creador ‘La historia de los hermanos Menéndez’ y ‘La historia de Jeffrey Dahmer’

El caso sería tan grotesco, tan infame y morboso, que inspiraría no una ni dos, sino tres películas que marcarían su época.

En aquellos años, el autor Robert Bloch vivía cerca del pueblo de Plainfield, y se enteró de todo. Años después escribiría una novela que se convertiría en un clásico cinematográfico dirigido por Alfred Hitchcock: ‘Psicosis’.

En los años setenta, el director Tobbe Hopper tomaría como base la grotesca máscara de piel humana para crear a su asesino Leatherface, que aparece en su película ‘La matanza de Texas’.

Finalmente, el escritor Thomas Harris, al conocer el caso, plasma a un asesino de nombre Bufallo Bill, que quiere hacerse un vestido de piel humana, y al que la agente del FBI Clarice Starling y el Dr. Hannibal Lecter le siguen la pista en ‘El silencio de los inocentes’.

Las tres películas son mundialmente conocidas, pero no cabe la menor duda que los hechos reales fueron mucho más siniestros.

A continuación te compartimos el railer de la serie de Netflix: