La Norma, NOM-001-SEDATU-2021, define espacio público como: “áreas, espacios abiertos, o predios de los asentamientos humanos destinados al uso, disfrute o aprovechamiento colectivo de acceso generalizado y libre tránsito. Son considerados como bienes inmuebles de uso común en dominio del poder público, excluyendo a los destinados a un servicio público y a los bienes propios del estado cuyo uso y disfrute está restringido al aparato estatal en cualquiera de sus instancias de gobierno similares”. El término apropiación colectiva hace una referencia al poder que puedan tener las personas de los bienes de uso común.

Para González Coya, estos lugares son elementos importantes en las ciudades, que contribuyen a la salud física y psicológica de las personas, por el cumulo de área verde que llega a tener y por ser lugares de convivencia social, son el espacio entre el hogar y el trabajo, y se debe garantizar su libre acceso, ya que, hoy en día, quien accede al espacio público de calidad en muchas ocasiones es quien puede pagarlo.

El problema actual es la accesibilidad, que se refiere a la equidad, la inclusión, la cobertura, distribución, tipo de espacio al que se tiene acceso y la calidad, que se materializan en las condiciones en las que se encuentran. La tendencia a la privatización de lo público a través de la reorganización del espacio urbano, donde el cierre de espacios abiertos afecta a la calidad física y relacional, al contribuir al aislamiento y el repliegue hacia el espacio privado.

En San Francisco hay pocos espacios con uso de parques, se encuentran en uso, pero en un descuido importante, están en muchos casos, abandonados y sucios. Lo ideal es que cada barrio y colonia tengan áreas verdes donde se permita disfrutar de árboles y pasto donde realizar ejercicio o esparcimiento.

Existen parques de acceso controlado como el Parque del Río y las Unidades Deportivas, que ofrecen por una cuota la oportunidad de acceder a áreas verdes. Sin embargo, estos espacios son insuficientes para una población que en el último censo de 2020, supera los 130 mil 871, que para estos días habrá llegado a los 138 mil habitantes.

En los espacios dedicados a la cultura, la oferta también es insuficiente, solo una Casa de la Cultura, Teatro y Museo de la Ciudad que, siendo públicos, en muchos casos se limita su disfrute por la lejanía con gran parte de la población; de las bibliotecas, en mal estado y no atractivas para quien acuden a consultar libros.

En la pasada Sesión de Ayuntamiento se aprobó el Programa Municipal de la Prevención Social de la Violencia y la Delincuencia 2024-2027, en su estadística refleja varias carencias sociales, entre ellas: carencia por acceso a los servicios de salud, carencia por acceso a la seguridad social, carencia por calidad y espacios a la vivienda, carencia por acceso a los servicios básicos de vivienda, carencia por acceso a la alimentación.

Sin embargo, al no medir la carencia de espacios públicos, hay invisibilidad del problema si no se hacen estudios donde se mida la cantidad, calidad, la antigüedad, y hasta el uso efectivo que se da a estos espacios, dejamos que sean ocupados para otros fines; así que no hay manera de saber el abordaje que se hará para que recuperen el uso para el que fueron creados.

Un reciente estudio realizado por el Observatorio Ciudadano de León, establece que el espacio público ideal para el ciudadano, sería «un espacio público sin costo y de acceso libre, en donde se realicen diversas actividades y para todas las edades, ya que mencionaban que debería de haber espacios para niños con juegos infantiles, y áreas para jóvenes y adultos con ejercitadores y espacio para hacer ejercicio”; la decisión de las autoridades y las colaboración ciudadana en una amplia convocatoria puede dar como resultado ese espacio ideal y que sea de los ciudadanos, ¿Les gustaría trabajar en ello?

Excelente Día.