Hoy en día, el género conocido como ‘true crime’ o ‘crimen verdadero’ se ha convertido en uno de los productos audiovisuales más populares que puede haber en las diferentes plataformas de streaming. Al menos una vez al mes se estrena un documental, o una serie que se promociona como ‘basada en hechos reales’.
Ante tanta sobredemanda, hay algunas que son muy malas, y otras que realmente muestran una excelente calidad en cuanto a la documentación del caso, en el que se detallan los hechos escabrosos.
Quizá, una de las series más esperadas del 2026 será la cuarta temporada de ‘Monster’, creada por Ryan Murphy (uno de los grandes especialistas de estos productos televisivos) que ya ha profundizado sobre otros criminales, como Jeffrey Dahmer, los Hermanos Menéndez y Ed Gein. La de este año se centrará en Lizzie Borden, una de las asesinas más polémicas en la historia de los Estados Unidos.
Este es un breve resumen de su nada ejemplar vida.
Lizzie nació en Fall River, Massachusetts, en 1860. En aquel pujante siglo XIX, su padre, Andrew Jackson Borden, era un destacado hombre de negocios que perdió a su esposa, por lo que se volvió a casar con Abby Durfee Gray. Tanto Lizzie como su hermana despreciaban a la madrastra en cuestión, considerándola una mujer convenenciera y arribista. Poco a poco, fueron alimentando un inmenso rencor.
El 4 de agosto de 1892, Lizzie Borden fue acusada de asesinar a su padre y su madrastra en su casa de Fall River, Massachusetts.
Aquella mañana encontraron al señor Borden y a Abby con golpes de hacha en la cabeza. Alguien había usado aquel objeto punzocontundente, y como era de esperarse, la única culpable fue Lizzie, que se encontraba en la mansión aquella noche. La joven fue detenida y llevada a juicio.
Para tratarse del siglo antepasado, el caso recibió muchísima publicidad en los periódicos de aquel entonces.
Finalmente, la presunta asesina fue absuelta y puesta en libertad, dividiendo opiniones que hasta el día de hoy, siguen sin tener una respuesta clara. Muchos creen que Lizzie fue injustamente absuelta y que era culpable de los crímenes.
Otros argumentan que la evidencia en su contra era circunstancial y que no había pruebas suficientes para condenarla. Hay quienes consideran que Lizzie tuvo motivos para cometer el parricidio y el asesinato, otros que era una psicópata.
Hasta el momento, se siguen escribiendo libros y grabando podcasts del tema, y hasta ahora, siglos después, hay series al respecto.
PAYASADAS
Una de las series que más éxito tuvieron el año pasado fue ‘Devil in disguise’ (‘El diablo con disfraz’) que se enfoca en uno de los asesinos en serie más siniestros de los años setenta. A lo largo de ocho episodios, recupera un caso real que hasta el día de hoy resuena y sobre el que se ha escrito y se ha filmado mucho.
Se trata de John Wayne Gacy, quien en su tiempo libre se dedicaba a amenizar fiestas infantiles, disfrazado como un ‘chistoso’ payaso con el nombre artístico de ‘Pogo’, mientras tenía varios empleos, como empleado de funeraria o gerente; también, se dedicaba a asesinar personas, todos varones y adolescentes.
En total se cobró 33 víctimas, 26 de las cuales fueron enterradas en el sótano de su casa. Atraía a sus víctimas con supuestas ofertas laborales con un inexistente sueldo que era muy alto. Todos estos escalofriantes hechos ocurrieron entre 1972 a 1978, la época de mayor auge de este tipo de criminales.
Gacy fue arrestado en 1978 después de que una de sus víctimas potenciales escapara y alertara a la policía. Gacy fue condenado a muerte por los asesinatos y pasó 14 años en el corredor de la muerte.
Hasta el momento, la crítica ha favorecido ‘The devil in disguise’ debido a lo realista y bien planteada que está.
El payaso asesino, que serviría de inspiración a Stephen King para escribir ‘Eso’, fue arrestado y ejecutado por inyección letal en 1994.