Sin duda alguna, ‘Breaking Bad’ es una de las mejores series televisivas de todos los tiempos, y para muchos críticos especializados, se trata de un producto único e insuperable.
La historia de cómo Walter White, ese mediocre profesor de química quien debido al cáncer requiere dinero y comienza a producir metanfetamina con su ex alumno Jesse Pinkman y construye un imperio criminal adoptando el seudónimo de ‘Heisenberg’ fascinó durante años a millones de televidentes, y sin duda lo seguirá haciendo.
La serie empezó un mes de enero, pero de 2008.
Lo que quizá no sea del conocimiento general es que la historia creada por Vince Gilligan era tan impactante, que en la vida real ha habido personas que quieren imitar al personaje interpretado por Bryan Cranston. Esta semana evocaremos algunos casos verídicos, donde los protagonistas pagaron por sus crímenes.
El llamado ‘efecto copycat’ se refiere al fenómeno social en el que una o varias personas imitan el modus operandi de un criminal preexistente, o de algún personaje ficticio. Es un tema serio que se ha estudiado a fondo.
La famosa serie de productores de metanfetamina azul ha tenido varios ejemplos.
Uno de los más sonados fue el de Stephen Doran, profesor de Química la Charter MIddle School de Massachusetts. En mayo de 2013 fue detenido cuando vendía metanfetamina en su misma escuela. Fue ‘torcido’ con 500 gramos. Por si el caso no resultara más similar, el docente tenía cáncer en etapa 3 y le realizaban quimioterapa. Doran tuvo que pagar una fianza de 10 mil dólares. Por su condición de salud, fue confinado a arresto domiciliario.
En abril de 2013 ocurrió otro caso similar. Esta vez, el protagonista fue un hombre de 50 años llamado Marc Hodges, y los hechos ocurrieron en Carolina del Norte, con una serie de errores que el ficticio Hesienberg jamás hubiera cometido.
Marc era asistente de laboratorio y se dedicaba a cocinar metanfetamina. Una noche, tiró en los contenedores de basura de su departamento químicos y cajas, que llamaron la atención de un vecino, quien avisó a la policía. Mientras Marc estaba de vacaciones en Cozumel, los policías de narcóticos entraron a su departamento y hallaron toda la evidencia necesaria.
Por Heisenberg lo conocen…
Cuando ‘Breaking Bad’ se encontraba de moda, ocurrió otro caso en el que estuvo involucrado un hombre de 43 años, llamado William Duncan. Era septiembre de 2012.
William fue arrestado en el estacionamiento de la Junior High School en Linden, Texas, cuando intentó venderle (infructuosamente) metanfetamina a dos agentes encubiertos. Aunque no les ofrecía el producto a los alumnos, sí usaba el estacionamiento como punto de encuentro.
Un crimen aberrante, que no tiene que ver con metanfetaminas pero sí con la trama de la serie, ocurrió en junio de 2013, cuando un joven de 27 años llamado Jason Hart, asesinó a su novia, Reagan Jolley y la quiso disolver en ácido. Sn embargo, su compañero de cuarto descubrió el cuerpo y dio aviso a las autoridades. Cuando fue detenido e hizo la confesión, reconoció que admiraba al personaje de Jesse Pinkman y además, se había inspirado en el capítulo ‘Cat’s in the bag’ de la famosa serie que tenía al abogado Saul Goodman como personaje recurrente. En la serie documental ‘Copycat killers’ se dedica un capítulo al caso.
Lo cierto es que las acciones de la gente no tienen nada qué ver con las obras de ficción, ya sean novelas, películas o series. Nunca fue intención ni de los escritores ni de los actores de ‘Breaking Bad’, inspirar delincuentes. Ellos solamente le dieron a su público una serie memorable.
Por supuesto, los personajes como Walter White, con su maldad e inteligencia inmensas, existen solamente en el terreno de la ficción. La realidad, como siempre, es muy diferente.
Eso, como suele decirse, solo ocurre en la televisión.