En unas cuantas semanas el 2025 habrá llegado a su fin, y con él, todos recordamos las diferentes noticias que ocurrieron a lo largo del año. Algunas buenas, otras malas, otras esperanzadoras, pero una superó el argumento de la más infame película de terror: el Rancho Izaguirre.
En cuanto el caso se dio a conocer, surgió toda clase de información, desde los bulos o ‘fake news’ hasta verdades confirmadas. Hasta el momento, uno de los libros más completos y mejor documentados sobre el tema es ‘Testigos del horror’, de Sandra Romandía, que detalla, además de testimonios, todo lo que ocurrió tras los cuatro muros del lugar que ahora se recuerda con miedo e ignominia. Además, es una crónica detallada de los hechos.
Todo comienza el martes 5 de marzo de 2025, cuando se hizo público el horror. En Teuchitlán, Jalisco, el colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco ingresó al lugar tras recibir una denuncia anónima. Se trataba de un lugar de entrenamiento y reclutamiento forzado. La gente era llevada allí en contra de su voluntad, golpeada, humillada, y finalmente, si no le era útil a los miembros del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) asesinada a sangre fría. Se encontró ropa, mochilas y zapatos, y la analogía con los campos de concentración nazis fue inevitable. Poco a poco, se supo que había varios centros de entrenamiento del crimen organizado en diferentes puntos del país. El estado de Guanajuato, por desgracia, no fue la excepción.
El libro es un interesante documento del tema, pero también es indignante, pues revela no solamente el horror y el sufrimiento de la gente, sino toda la burocracia que oculta los hechos. Es como una historia escrita por Stephen King y Franz Kafka, con la enorme diferencia de que todo es real.
Las historias que se cuentan son impactantes, como el caso de María, quien relata cómo los miembros del crimen organizado se valen de ofertas laborales falsas, haciéndole creer a gente desesperada que tendrán un empleo bien remunerado cuando en realidad, van a su muerte. Muchos de ellos son recogidos en la Nueva Central Camionera de Guadalajara. Esto, por desgracia, no es ningún secreto.
“Lo que viví no lo olvida nadie. Ni el peor enemigo merece vivir lo que vivimos allí”, dice el testimonio de María, recopilado por Sandra Romandía.
Víctimas
Uno de los temas más escabrosos de ‘Testigos del horror’ es cuando se habla del reclutamiento de niños. Esta problemática ocurre en todo el mundo, (y en un futuro se abordará en otra columna) basta recordar casos en países como Brasil. México no es la excepción. De acuerdo con la autora: “uno de los instrumentos más perversos de esta ocupación es el reclutamiento forzado. Varios informes alertan que en México entre 35000 y 45000 menores de edad han sido usados o reclutados por grupos del crimen organizado en las últimas dos décadas”.
Las técnicas de los grupos delictivos para conseguir niños y jóvenes en sus filas son increíblemente variadas. Van desde engancharlos con drogas, pasando por las ya mencionadas promesas laborales falsas, hasta valerse de populares videojuegos en línea, como el Free Fire. Esto fue documentado por la Fiscalía de Oaxaca desde 2021.
Todo esto puede parecer inaudito, pero Romandía señala que hay documentos como el estudio ‘Entre huir y fumarse al muerto, reclutamiento forzado de niñas, niños y adolescentes por la delincuencia organizada y su relación con el desplazamiento interno en México’, de Verónica Martínez-Solares y Markus Gottsnacher que, entre otros temas, profundiza cómo estas prácticas marcan la vida de los menores, adoctrinándolos y despersonalizándolos por completo.
Los crímenes que ocurrieron en 2025 fueron todos variados, todos lacerantes. El 2026 se aproxima cada vez más, y con él, la eterna búsqueda de justicia para todas y todos.