Como sabemos el pasado 19 de octubre fue el Día Mundial contra el Cáncer ya que esta enfermedad se ha posicionado como la principal causa de muerte por tumores malignos entre las mujeres mexicanas teniendo un impacto profundo en las familias y su entorno.
Al respecto el INEGI nos da los siguientes datos: En 2024, el cáncer de mama fue la primera causa de muerte entre los tumores malignos; 99.2 % ocurrieron en mujeres; la tasa de defunción por cáncer de mama en mujeres de 20 años y más fue en 2024 de 18.7 muertes por cada 100 mil mujeres; en 2021, 176 672 (1.2 %) mujeres de 50 años y más contaban con un diagnóstico de cáncer de mama.
El cáncer de mama es una enfermedad en la cual las células de la mama se alteran y multiplican sin control. Forman tumores que, de no ser tratados de forma oportuna, pueden propagarse por todo el cuerpo y causar la muerte.
El cáncer de mama surge de una combinación de elementos genéticos, ambientales y de estilo de vida. Aunque no todos son modificables, identificarlos tempranamente puede salvar vidas.
Entre los principales riesgos se encuentran la edad avanzada, antecedentes familiares, obesidad, consumo excesivo de alcohol y sedentarismo. Las mujeres con mutaciones en genes como BRCA1 o BRCA2 enfrentan un mayor peligro, pero incluso sin estos, el chequeo regular es esencial.
Desde 1988, octubre es considerado el mes de sensibilización sobre el cáncer de mama, con el fin de que la población conozca esta enfermedad y promover su prevención y en su caso tu atención a través de un diagnóstico y tratamiento oportuno, para ello se requieren acciones básicas que deben realizarse aún si no se tengan síntomas éstas son principalmente la autoexploración, exploración clínica y la mastografía.
Hoy además del cuidado en la salud quisiera que reflexionáramos nosotras mujeres y queridas lectoras que el simple hecho de ser mujer nos coloca con factores de riesgo para el cáncer de mama o propensas a una condición de este tipo, nuestra genética biológica, condiciones ambientales y nuestro estilo de vida influyen, pero con acciones concretas se puede hacer una detección y un tratamiento oportuno.
A todas las guerreras y sus familiares que el día de hoy luchan contra esta enfermedad, la padecen y sobreviven, mi admiración total.
Les trascribo la siguiente frase: “La vida te va a poner a prueba, pero no importa lo malo que parezca, siempre podemos dar un paso adelante y vencerla.” Nathan Parsons.
Excelente día, saludos.