La nueva película de ‘Superman’ sigue siendo el motivo perfecto para que la gente recuerde las miles de anécdotas sobre el personaje. Una de las más interesantes ocurrió en 1946, cuando su símbolo ayudó a destruir una de las peores organizaciones criminales que existen, promotoras de odio y responsables de amenazas de muerte, linchamientos y actos terroristas: el Ku Klux Klan.
Vestidos con sus túnicas y capuchas blancas, y haciendo reuniones en lugares apartados del sur estadounidense al calor de una cruz en llamas, este grupo es la representación viva del racismo y el odio.
Fundado tras la abolición de la esclavitud, esta organización amenaza no solo afroamericanos, sino chinos, homosexuales, judíos, mexicanos y todo aquel que no comparta el ideal de supuesta pureza en Estados Unidos. Después de que la película de 1912 titulada ‘El nacimiento de una nación’ se hiciera popular, tuvo una segunda ola en 1915 gracias a William Joseph Simmons. Para los años 30, en el país vecino ya tenía muchísimo capital e influencia política, convirtiéndose en un auténtico peligro contra cualquier raza que no fuese blanca.
Simmons se encargó de dar a conocer a su grupo en todo el país y parte del mundo, convirtiéndolo en una especie de logia, con sus saludos, sus términos y sus secretismos. Mucho de ello está en su libro ‘Kloran: Knights of the Ku Klux Klan’. En realidad, lo que hizo fue monetizar, cobrando cuotas de ingreso a sus miembros y cobrando hasta por los cucuruchos.
Entre 1942 a 1946, hubo un valiente periodista que los expuso… pero no estamos hablando de Clark Kent, sino de uno muy real: Stetson Kennedy.
La exposición
Ya infiltrado como un miembro más, Stetson Kennedy había descubierto muchos secretos e información del Ku Klux Klan, pero no podía sacarlo a la luz tan fácilmente. Tenía datos de sus crímenes de odio, sí… pero era claro que podrían matarlo si publicaba todo.
Su plan fue ir con Bob Maxwell, jefe de la empresa Superman Inc., que gestionaba todo lo relacionado con el héroe. Uno de los productos más exitosos era el programa de radio del Hombre de Acero, escuchado por millones de personas.
Lo que hicieron fue un proyecto de una creatividad brillante: escribirían un guión en el que Superman combatía al Ku Klux Klan, y entre capitulo y capítulo, divulgarían los secretos, datos duros y verdades. Gente en todo el país sabría la verdad sobre esta organización tan nefasta. Después de todo, Superman siempre ha sido un ícono de la esperanza.
En 1946 se emitió la miniserie radiofónica titulada ‘Superman contra el Klan de la Kruz en Llamas’, donde el Hombre de Acero ayudaba a unos niños chinos a enfrentar al Klan.
El programa, que hoy en día se puede escuchar en Youtube y luego tuvo una adaptación en cómic, hace ver a los intolerantes como unos brutos y unos idiotas y a sus jefes (a la máxima autoridad se le conoce como ‘Gran Dragón’) como gente que solo le importa el dinero y no sus ideales. “Hay gente que necesita creer que hay razas inferiores para que ellos se sientan superiores, pero somos un negocio que lucra con el producto más antiguo y rentable del mundo: el odio”, dice el líder del Ku Klux Klan en el programa radial.
Deshacernos de la intolerancia
Obviamente, al Klan no le gustó nada el programa. Incluso, Maxwell recibió amenazas de muerte, pero ayudó a que las autoridades supieran cómo operaba la organización, además que de que al convertirse en el primer programa de radio con consecuencia social, ayudó a que la sociedad racista se fuera debilitando ante la opinión pública.
Uno pensaría que el Ku Klux Klan es un recuerdo del pasado, pero por desgracia, no es así. Hoy en día, estos grupos siguen cometiendo crímenes de odio en la clandestinidad.
Como bien dice Clark Kent en el programa de radio en cuestión: “la intolerancia es una maleza asquerosa. La única forma de deshacerse de ella es arrancándola de las raíces y sacándola de la tierra”.