Un tema relevante de los últimos días sin duda ha sido la famosa casa azul, nombre dado a la residencia ubicada en Houston, donde se presume, habita el anterior Gobernador del Estado; el inmueble pertenece a un publirelacionista de una empresa de tecnología que ha recibido múltiples contratos en el presente y anteriores gobiernos a nivel estatal.

Esto resalta aún más porque la Secretaría de Finanzas y la de Seguridad, instancias a quienes solo se pidió informar, el número e importe económico de los contratos suscritos con la empresa involucrada pero, que por medio del Comité de la Unidad de Transparencia, se determinó reservar la información hasta julio del 2030.

Ampliando 5 años más el período de reserva de esta información, que se estableció en noviembre de 2023, y por lo cual no se podrá conocer en el resto de este sexenio. La razón para mantener oculta la información es que su revelación comprometería la eficacia de sus labores de coordinación e inteligencia que desarrollan, ¿En verdad usted cree que el revelar esos datos, compromete la seguridad?

El hecho es que derivado de una relación de prestación de servicios, se firman contratos entre la empresa de seguridad y el Gobierno del Estado, a través del titular del Ejecutivo, por varias decenas de millones de pesos; al concluir su período como gobernador, se traslada a vivir en la zona The Woodlands, de Houston Texas, trascendiendo ahora, que el inmueble donde tiene su nueva residencia,  lo adquirió un funcionario que figura como manager de la empresa con la que se firmaron esos múltiples y millonarios contratos. Es por tanto un tema en el que sugieren podría ir desde tráfico de influencias hasta un cohecho.

Frente a esto, la respuesta ha sido en parte silencio, otras de negar cualquier conflicto de interés, pero sin permitir el acceso a la información; para el dirigente estatal del PAN, es suficiente la explicación del exgobernador, quien fuera su jefe cuando trabajó como Secretario de Desarrollo Social en su sexenio.  Ningún otro funcionario ha respondido al tema, ni han fijado postura desde la diputación local.

Atrás quedaron esas pancartas de exigencia de transparencia y castigo por lo que fue la casa gris, en idéntico suceso, donde el protagonista era el hijo mayor del Expresidente de la República; pero esos eran otros tiempos y sonaba bonito exigir, que no quedara impune esa presunción de corrupción. Y mas atrás, también resonaban las consignas que pedían no pasar por alto la adquisición millonaria de la casa blanca, de quien fuera la pareja del expresidente Peña.

Otra reserva de información tiene que ver con el FIDESEG, creado por el gobierno estatal, a través de un aumento del Impuesto sobre la Nómina y donde el sector privado validaba el brindar recursos a organizaciones civiles, y que fue extinguido, lo que ha provocado una crisis en las instituciones beneficiadas.

Aquí también se reservó por tres años la información relacionada con los criterios de asignación de recurso, los informes de las asociaciones beneficiadas y la triangulación de recursos entre algunas de las fundaciones, sin embargo, trascendió que fue la poca transparencia y discrecionalidad para asignar recursos, así como los costos operativos, los aspectos considerados para la extinción del fideicomiso.

En nuestro municipio, no parecen las cosas distintas, ya que el Comité de Trasparencia ha reservado toda la información relacionada con la certificación CALEA, mecanismo para avalar las competencias y capacidades del personal de Seguridad Pública, que recordemos se fondeó en recurso del extinto FIDISEG.

Veremos que sucede en el ámbito estatal y municipal, donde la opacidad y contradicción es el pan de cada día, de esto querido lector, usted tendrá la mejor opinión.

Excelente día.